miércoles, 2 de febrero de 2011

Nos lanzamos al chocolate como a un Amor

El chocolate, digámoslo de una vez, es esa  promesa de placer que nos  convoca desde el deseo.
Porque el chocolate no es tanto  su sustancia –cacao, azúcar y otras cosas- como su promesa.  El chocolate es chocolate por el deseo que lo antecede.

Pocas personas son indiferentes ante el chocolate, porque el chocolate seduce, estimula,  mueve y conmueve. Y porque, como diría Lope de la Vega, quien lo probó, lo sabe. Sabe del placer insustituible de saborear –ese es, ese debiera ser su verbo - su particular dulzura.

Acostumbrados a comer, alimentarnos, ingerir;  el chocolate nos impone su propio ritmo, nos lleva hacia el territorio de su propio tiempo, donde el placer se desliza sinuoso y sensual… como chocolate caliente.

Nos lanzamos al chocolate como a un Amor. Y en cuestiones del amor, ya lo sabemos, hay de todo…y para todos. Hay amores sutiles, amores desenfrenados, amores prohibidos que se disfrutan con culpa y en silencio; amores que nos demandan a diario y amores reservados solo para el fin de semana. Amores dulces y sencillos como un bombón de dulce de leche, agridulces como cascarita de naranja con chocolate, y  amores  sofisticados como chocolate con pimienta y jengibre. Amores intensos y suaves, fríos y  calientes, amores sólidos y  amores líquidos.

Es por eso que Expo Choco es - como el amor, como el chocolate-  un evento convocante, un evento esperado, soñado  y deseado. Un evento al que nadie – como a un buen amor, como a un buen chocolate- querrá faltar.   

Ya lo sabes. Expo Choco…late!


No hay comentarios:

Publicar un comentario